Y en alguna parte, en algún lugar, tras algún escondite secreto, siempre permanecerán. Las cenizas, los posos, los restos de lo que nunca llegó a ser, y de lo que ya no será.
Y en algunos momentos, esperados o inesperados, resurgirá como si nunca se hubiera hundido. Y permanecerá durante un tiempo. Inmedible,
inexacto,
increíble.
Y volverá el puño que agarró el corazón,y mis ojos buscando los tuyos.
Y crecerán las ganas de volver al tiempo que nunca existió.
Y saltarás de nuevo dentro de mi habitación.
Pero ya no estaré.
Y volverás a sumergirte, te perderás de nuevo, se esfumarán los miedos, respirará el corazón, y todo quedará en calma.
Hasta la siguiente tormenta.
Escribir es mi única forma de expresión, mi consuelo y mi desahogo. Es mi válvula de escape cuando los pensamientos se acumulan en mi estómago, me colapsan la garganta y me impiden respirar.
jueves, 14 de enero de 2016
miércoles, 8 de octubre de 2014
Llegó y terminó para siempre con las dudas, con los miedos, con las excusas y con la distancia.
A pesar de estar a cientos de kilómetros.
Porque los latidos desbocados del corazón, la pasión de sus ojos, la firmeza de sus manos en mis piernas, y la felicidad de su risa, son cosas que hacen del mundo un lugar mejor.
Ya no hay tristeza a pesar de las lágrimas.
Las manos encajan, los cuerpos conectan y las carcajadas se sincronizan.
No puede ser nadie que no sea él.
Dicen que cuando aparece lo sabes.
Nosotros lo supimos incluso antes de aparecer.
Y ahora todo es infinito.
A pesar de estar a cientos de kilómetros.
Porque los latidos desbocados del corazón, la pasión de sus ojos, la firmeza de sus manos en mis piernas, y la felicidad de su risa, son cosas que hacen del mundo un lugar mejor.
Ya no hay tristeza a pesar de las lágrimas.
Las manos encajan, los cuerpos conectan y las carcajadas se sincronizan.
No puede ser nadie que no sea él.
Dicen que cuando aparece lo sabes.
Nosotros lo supimos incluso antes de aparecer.
Y ahora todo es infinito.
martes, 23 de septiembre de 2014
lunes, 1 de septiembre de 2014
Estuve en las partes oscuras de todo tu cuerpo,
en rincones con palabras mudas
que apartaban a besos todas nuestras dudas.
Avancé los pasos que dejaron rastros
de todos los gastos de nuestros abrazos.
Canté entre barrotes
letras sin acordes.
Grité en el silencio todas las palabras
que durante tiempo estuvieron calladas.
No busqué otra excusa para la derrota
que toda esta historia que ya estaba rota.
Vomité el pasado lleno de recuerdos,
todos los que tuve ya no los tenemos.
Que todo mi cuerpo está en movimiento
pero el tiempo pasa cada vez más lento.
en rincones con palabras mudas
que apartaban a besos todas nuestras dudas.
Avancé los pasos que dejaron rastros
de todos los gastos de nuestros abrazos.
Canté entre barrotes
letras sin acordes.
Grité en el silencio todas las palabras
que durante tiempo estuvieron calladas.
No busqué otra excusa para la derrota
que toda esta historia que ya estaba rota.
Vomité el pasado lleno de recuerdos,
todos los que tuve ya no los tenemos.
Que todo mi cuerpo está en movimiento
pero el tiempo pasa cada vez más lento.
domingo, 3 de agosto de 2014
¿Dónde irán los sueños que olvidamos al despertar?
¿Dónde están las cosas que se fueron de verdad?
¿Dónde acaban las historias que terminan?
¿Dónde empieza el principio después del final?
Cuando el alma se congela ¿dónde van los sentimientos?
¿Qué hacer con todo aquello que un día tuvimos?
¿Qué hago con el dolor por el dolor?
¿Dónde guardo todo eso que un día quise darte, que no te dí y que ahora no tengo para nadie? No es justo dárselo a alguien para quien no fue creado.
¿Cómo reciclar las emociones?
No podemos recuperar aquello que ya no está.
Todo es despreciable cuando el tiempo transcurre.
¿Dónde están las cosas que se fueron de verdad?
¿Dónde acaban las historias que terminan?
¿Dónde empieza el principio después del final?
Cuando el alma se congela ¿dónde van los sentimientos?
¿Qué hacer con todo aquello que un día tuvimos?
¿Qué hago con el dolor por el dolor?
¿Dónde guardo todo eso que un día quise darte, que no te dí y que ahora no tengo para nadie? No es justo dárselo a alguien para quien no fue creado.
¿Cómo reciclar las emociones?
No podemos recuperar aquello que ya no está.
Todo es despreciable cuando el tiempo transcurre.
sábado, 26 de julio de 2014
Standby
Soy una polilla que gira alrededor de tu luz,
intentando que la oscuridad quede atrás.
Soy esa sonrisa forzada cuando el peso te vence.
Tan solo un intento de algo sin alcanzar.
Soy esa raíz que se aferra a la tierra cuando está seca,
el pájaro con el ala rota que alza el vuelo desde la azotea,
cristal en pedazos que ni siquiera cortan.
Soy todo lo que aun no ha ocurrido y lo que queda por venir.
Soy letras escritas en papel que jamás se leerán.
Soy incertidumbre bañada en espera y las expectativas pendientes.
Soy el silencio forzado de los ascensores,
el domingo por la tarde antes de llegar el lunes,
los cinco minutos retrasados en la alarma.
Cuando el horizonte termina solo queda esperar.
Esperar que aparezca la luz,
que surja de la nada todo lo que espero.
Aquello que tratamos de ser queda siempre a un lado cuando la certeza llega.
Es la noche la que habla.
Soy un standby constante.
intentando que la oscuridad quede atrás.
Soy esa sonrisa forzada cuando el peso te vence.
Tan solo un intento de algo sin alcanzar.
Soy esa raíz que se aferra a la tierra cuando está seca,
el pájaro con el ala rota que alza el vuelo desde la azotea,
cristal en pedazos que ni siquiera cortan.
Soy todo lo que aun no ha ocurrido y lo que queda por venir.
Soy letras escritas en papel que jamás se leerán.
Soy incertidumbre bañada en espera y las expectativas pendientes.
Soy el silencio forzado de los ascensores,
el domingo por la tarde antes de llegar el lunes,
los cinco minutos retrasados en la alarma.
Cuando el horizonte termina solo queda esperar.
Esperar que aparezca la luz,
que surja de la nada todo lo que espero.
Aquello que tratamos de ser queda siempre a un lado cuando la certeza llega.
Es la noche la que habla.
Soy un standby constante.
Dejarse llevar suena demasiado bien.
¿Qué es lo que te hace pensar que ya no habrá más?
Déjame entrar en tu alma y hacerte adicto a mí.
Ya no podrás decidir,estoy dentro de ti...
¿Por qué piensas que no saldrá bien?
Si todo lo que tenemos somos nosotros,
y no hay nada que perder.
El agua ya está corriendo y la cascada está cerca,
coge mi mano y vamos a lanzarnos.
La caída puede ser espectacular aunque duela.
¿Cuándo empezaste a dejar las cosas pasar?
La vida es esto que nos ocurre mientras planeábamos lo contrario.
Déjate llevar por caminos que no sabemos dónde llegarán..
Las mejores cosas pasan por casualidad.
¿Cómo sabrás si es real si abandonas ahora?
Vamos a darle la vuelta a la suerte, demostremos que también podemos ganar.
Que hay ocasiones en las que se pierde, pero ahora no quiero dejarte marchar.
Déjame entrar en tu alma y hacerte adicto a mí.
Ya no podrás decidir,estoy dentro de ti...
¿Por qué piensas que no saldrá bien?
Si todo lo que tenemos somos nosotros,
y no hay nada que perder.
El agua ya está corriendo y la cascada está cerca,
coge mi mano y vamos a lanzarnos.
La caída puede ser espectacular aunque duela.
¿Cuándo empezaste a dejar las cosas pasar?
La vida es esto que nos ocurre mientras planeábamos lo contrario.
Déjate llevar por caminos que no sabemos dónde llegarán..
Las mejores cosas pasan por casualidad.
¿Cómo sabrás si es real si abandonas ahora?
Vamos a darle la vuelta a la suerte, demostremos que también podemos ganar.
Que hay ocasiones en las que se pierde, pero ahora no quiero dejarte marchar.
El verdadero problema es que le encantan los principios y odia todo lo demás.
Que adora los comienzos,
los pasos dudosos,
las palabras escogidas,
los roces sin querer y queriendo con escalofrío incluido,
y los besos torpes del principio,
miedosos,
cautos,
con cuidado,
esperanzados,
con ilusión...
Pero sobre todo,
es adicta a la emoción del no saber qué vendrá,
del poder imaginar cómo será,
qué pasará,
cuándo,
dónde
y por qué.
Está enganchada a las expectativas,
a la incertidumbre
y a la libertad que te deja el no saber,
para pensar que puede ser lo que tú quieras que sea.
Que adora los comienzos,
los pasos dudosos,
las palabras escogidas,
los roces sin querer y queriendo con escalofrío incluido,
y los besos torpes del principio,
miedosos,
cautos,
con cuidado,
esperanzados,
con ilusión...
Pero sobre todo,
es adicta a la emoción del no saber qué vendrá,
del poder imaginar cómo será,
qué pasará,
cuándo,
dónde
y por qué.
Está enganchada a las expectativas,
a la incertidumbre
y a la libertad que te deja el no saber,
para pensar que puede ser lo que tú quieras que sea.
Quédate aquí como se quedan los rastros del sol,
y no te marches como no se van las ganas de ti.
Que ahora estoy como los días después de la lluvia,
como el cielo cuando desaparece la tormenta.
Me has tocado con algo que no tiene nombre
y no sé llamar de ninguna manera a esta sensación.
Sigue existiendo la libertad y con ella te escojo a ti.
No queda rastro de sentimientos anteriores.
Apareces y el tiempo se detiene,
el colchón se convierte en mesa donde comernos a besos,
y descubres rincones que no sabía que existían en mi cuerpo.
El parque ha cambiado de aspecto desde que tú estás en él,
y el laberinto es un sitio en el que siempre encuentro la entrada pero no quiero que llegue la salida.
Déjame entrar en tu cabeza y ayúdame a despejar esas ideas.
Porque mis pensamientos no están claros
pero el mundo es menos cruel desde que tú estás en ellos.
y no te marches como no se van las ganas de ti.
Que ahora estoy como los días después de la lluvia,
como el cielo cuando desaparece la tormenta.
Me has tocado con algo que no tiene nombre
y no sé llamar de ninguna manera a esta sensación.
Sigue existiendo la libertad y con ella te escojo a ti.
No queda rastro de sentimientos anteriores.
Apareces y el tiempo se detiene,
el colchón se convierte en mesa donde comernos a besos,
y descubres rincones que no sabía que existían en mi cuerpo.
El parque ha cambiado de aspecto desde que tú estás en él,
y el laberinto es un sitio en el que siempre encuentro la entrada pero no quiero que llegue la salida.
Déjame entrar en tu cabeza y ayúdame a despejar esas ideas.
Porque mis pensamientos no están claros
pero el mundo es menos cruel desde que tú estás en ellos.
miércoles, 14 de mayo de 2014
Esa noche, la vida se le había ido del todo de las manos. La alegría le subía por el estómago como la espuma de la cerveza, y el picor de la garganta le dormía las ideas. Pero todo estaba claro. La mente estaba en blanco y su cuerpo en movimiento. Tan sólo había sitio para impulsos primarios, y los sentimientos eran simples pero claros. No importaban sus días oblicuos, ni su rutina, ni su esfuerzo por encontrar algo más allá de toda esa mierda en la que estaba inmersa y a la que otros llamaban estabilidad. Habían quedado a un lado sus ansías de escapar y las ganas de marchar a otro lugar en los que la palabra sociedad sonara a algo de lo que ella quisiera formar parte. Ya no importaba su falta de libertad, ni la tristeza por la palabra humanidad, ni los fantasmas del pasado, ni las voces en su cabeza, ni el cansancio de las mentiras, ni el exceso de ganas de vivir fuera de todas esta basura. De verdad, y en realidad, todo esto, esa noche, había quedado a un lado.
Ya sabía que la sensación no era real, y que todo se desvanecería en cuanto se echara a dormir y empezara a soñar. Que los sueños no siempre son buenos, y que la vida es aun más cruda cuando abres los ojos después de esas historias.
Pero ahí estaba, en la primera fila de la única fila del concierto. Moviéndose con más ganas que nunca, cantando rock and roll a pleno pulmón y desprendiendo una felicidad que cualquiera que la conociera peor que ella misma se podría creer.
Y él se la creyó. Mientras tocaba el bajo miraba a aquella chavala que saltaba sin parar, que le retaba, que le bailaba, que le cantaba.. La veía cómo iba de la barra al baño, del baño a la barra, de la barra al escenario, y del escenario arriba. Cómo reía sin parar, cómo disfrutaba, cómo miraba a sus amigos y, sobre todo, cómo ellos la miraban. Con esos ojos con los que se mira a alguien realmente feliz. Y sólo así podía mirarla él.. Creo que desde ese momento la empezó a querer.
Pero ella había empezado a prescindir de la palabra amor, y en ese momento su cabeza flotaba y sus instintos bailaban. Y sólo quería dejar de querer y dejarse querer. Y le habría dejado a cualquiera con una cara bonita y cuatro palabras inteligentes. Le tocó a él que además tocaba y lo hacía bien. No podía sustituir el vacío, ni sentiría el hormigueo en el estómago, ni las ganas de cambiar de vida por él. Pero tocaba y lo hacía bien. Y cuando le cogió la mano sintió que podía sostenerla temporalmente, y que si recorría su cuerpo recuperaría durante unas horas aquello que ya no sentía, y el placer podía ser reconfortante viniendo de esos dedos. Tenía ojos de buscar calor, de querer querer y de vivir por y para algo. Y eso es algo que no todo el mundo tiene. Y ese era un día de esos en los que hay que aprovechar aquellas cosas poco comunes que de vez en cuando aparecen. Así que echó a andar y él la siguió.Y, entre sábanas, se le olvidó por un tiempo toda su historia anterior, la foto de la estantería, los años perdidos, el amor reciente, el corazón cerrado, las decepciones, la ilusión desvanecida, la cruda certeza y todo lo ocurrido en los últimos tiempos.
Pero todo se acaba rápido y la noche más. Y el sol llega como llegan los finales anunciados, entrando por la ventana abierta de esa habitación que hacía unos instantes había sido otra. Y ella despierta como siempre que despierta de un buen sueño. La ficción ha terminado y la vida continúa. El tiempo del chico del bajo se ha acabado, y de la chica feliz de la noche anterior ya no queda rastro.
- Te acompaño a la puerta - Es todo lo que dice mientras le tira de la cama.
Ya sabía que la sensación no era real, y que todo se desvanecería en cuanto se echara a dormir y empezara a soñar. Que los sueños no siempre son buenos, y que la vida es aun más cruda cuando abres los ojos después de esas historias.
Pero ahí estaba, en la primera fila de la única fila del concierto. Moviéndose con más ganas que nunca, cantando rock and roll a pleno pulmón y desprendiendo una felicidad que cualquiera que la conociera peor que ella misma se podría creer.
Y él se la creyó. Mientras tocaba el bajo miraba a aquella chavala que saltaba sin parar, que le retaba, que le bailaba, que le cantaba.. La veía cómo iba de la barra al baño, del baño a la barra, de la barra al escenario, y del escenario arriba. Cómo reía sin parar, cómo disfrutaba, cómo miraba a sus amigos y, sobre todo, cómo ellos la miraban. Con esos ojos con los que se mira a alguien realmente feliz. Y sólo así podía mirarla él.. Creo que desde ese momento la empezó a querer.
Pero ella había empezado a prescindir de la palabra amor, y en ese momento su cabeza flotaba y sus instintos bailaban. Y sólo quería dejar de querer y dejarse querer. Y le habría dejado a cualquiera con una cara bonita y cuatro palabras inteligentes. Le tocó a él que además tocaba y lo hacía bien. No podía sustituir el vacío, ni sentiría el hormigueo en el estómago, ni las ganas de cambiar de vida por él. Pero tocaba y lo hacía bien. Y cuando le cogió la mano sintió que podía sostenerla temporalmente, y que si recorría su cuerpo recuperaría durante unas horas aquello que ya no sentía, y el placer podía ser reconfortante viniendo de esos dedos. Tenía ojos de buscar calor, de querer querer y de vivir por y para algo. Y eso es algo que no todo el mundo tiene. Y ese era un día de esos en los que hay que aprovechar aquellas cosas poco comunes que de vez en cuando aparecen. Así que echó a andar y él la siguió.Y, entre sábanas, se le olvidó por un tiempo toda su historia anterior, la foto de la estantería, los años perdidos, el amor reciente, el corazón cerrado, las decepciones, la ilusión desvanecida, la cruda certeza y todo lo ocurrido en los últimos tiempos.
Pero todo se acaba rápido y la noche más. Y el sol llega como llegan los finales anunciados, entrando por la ventana abierta de esa habitación que hacía unos instantes había sido otra. Y ella despierta como siempre que despierta de un buen sueño. La ficción ha terminado y la vida continúa. El tiempo del chico del bajo se ha acabado, y de la chica feliz de la noche anterior ya no queda rastro.
- Te acompaño a la puerta - Es todo lo que dice mientras le tira de la cama.
miércoles, 18 de septiembre de 2013
La vida es o debería ser como una puesta de sol.
Que la disfrutas porque es increíble, preciosa, espectacular, y no sabes si volverás a ver una tan bonita como esa algún día.
Como el último día en la playa, el último baño en el mar, o como el último bocado de tu comida favorita. Que lo saboreas porque sabes que se va a acabar.
La vida es o debería ser así.
Como el último día en la playa, el último baño en el mar, o como el último bocado de tu comida favorita. Que lo saboreas porque sabes que se va a acabar.
La vida es o debería ser lo mismo.
No sabemos cuándo acabará, pero cualquier puesta de sol puede ser la última. Cada beso puede ser el último. Cada conversación, cada risa, cada mirada, cada sorbo..
Puede ser el último.
Y deberíamos disfrutarlo como tal.
viernes, 23 de agosto de 2013
Lo que necesito es alguien para quien sea prioritaria y no opcional. Alguien que me quiera por encima de todo. Que no deje nada por mí, pero que esté dispuesto a hacerlo. Que no conciba la vida si no es conmigo, y que su mayor hobby sea yo misma.
No quiero ser una pieza más de tu vida.. Quiero ser tu vida. Y que nos baste con pasar el tiempo juntos. Que dé igual dónde y que dé igual cómo. Que no importe nada más que nosotros.
Alguien que quiera hacer mil cosas conmigo.. Incluso tirarse en paracaídas. Porque si yo salto tú saltas y si tú saltas yo salto.
No quiero alguien a quien le baste una noche por semana de estar conmigo y dos o tres llamadas de qué tal, qué has hecho hoy. No quiero alguien que me hable de sus cosas sin que me importen y que oiga las mías sin que le importen. Que la conversación se reduzca a lo que has hecho en el día y luego ya no nos queden más opciones que besarnos porque se acabaron las palabras. No quiero alguien que me quiera y que le quiera pero que eso sea todo. No quiero familia, quiero amor. Un amor de los de películas. De los que te cortan la respiración y no te dejan dormir por las noches porque la vida real supera a los sueños. Uno de esos que te desquician, que te vuelven loco, que te llevan al límite..
Eso es lo que quiero.
domingo, 18 de agosto de 2013
Apaga la televisión, abre las ventanas y que entre el aire, el sol, el calor, el frío, la lluvia o lo que sea que ande por el cielo en este momento.
Asómate, mira el mundo y sal a la calle.
La vida está pasando. Únete a ella.
Cada segundo es vida.
Cada instante la tierra gira un poco más sobre sí misma y un poco más en torno al sol.
Y tú estás girando con ella.
Haz que se note.
Asómate, mira el mundo y sal a la calle.
La vida está pasando. Únete a ella.
Cada segundo es vida.
Cada instante la tierra gira un poco más sobre sí misma y un poco más en torno al sol. Y tú estás girando con ella.
Haz que se note.
miércoles, 22 de mayo de 2013
Soy
yo la que se desdobla en dos personas diferentes. Soy yo la que no comprende a ninguna
de las dos. Soy yo la que se destroza tratando de atender, satisfacer y
entender las dos partes de mí misma. La
única que trata de vivir y convivir con dos personas a la vez. También soy yo
la que sé que lo más sencillo sería hacer desaparecer a una de las dos. Elegir
la “yo misma’’ que me hace feliz, la Yo que quiero ser. Decidir cuál es el
papel que quiero interpretar el resto de mi vida.
Trato
de convencerme de que estoy entre yo y yo y no entre tú y yo. No sé cuál es la
parte más difícil. No sé si sería capaz de dejar todo aquello que me hace más
yo. Aunque no sé si es esa yo la que soy en realidad.
No
puedo vivir más tiempo escondiendo la cara verdadera. Puedes pensar que soy
buena y que te quiero y que estoy contigo. Y es cierto. Pero también es
mentira.
A veces, muy a menudo, aparece esa parte salvaje e innata que llevo tan dentro que nunca se marcha.
Antes me excusaba en el alcohol. Pero he demostrado con creces que no
es eso lo que me hace crecer.
Es el aburrimiento, y la rutina, y la
estabilidad, y la seguridad y todas esas cosas que hacen que mi vida parezca
normal, y predecible y, sobre todo, vulgar.
No
quiero una vida común. No quiero la vida que cualquiera podría tener.
Por
eso elijo, aun sin elegirlo, vivir muchas vidas en una.
domingo, 19 de mayo de 2013
Lo más doloroso es que te miro y te quiero. Eso es lo peor de todo. Que no siento una gota de rencor, ni de odio, ni de enfado cuando te tengo delante. Es que veo tus ojos y sólo puedo quererte. Me sonríes y sólo puedo sonreírte. Aunque luego te marches y vuelva el vacío y la tristeza y la rabia. Sobre todo la rabia. Pero te veo y todo se remueve por dentro. Eres como una tormenta de verano. Un huracán de sensaciones.. Tú siempre apareces para ponerlo todo patas arriba, y luego te marchas como si nada hubiera pasado, dejando la calma de después de la tormenta. Dejando el silencio de después de los truenos. Dejando el vacío. Eso es todo lo que queda. Pero te miro y te quiero. Y esa es una certeza imposible de ignorar.
Sigo intentado encontrar una explicación. A lo mejor es que tenemos tantas cosas de que hablar que no sabemos por dónde empezar. O puede ser que simplemente no tengamos nada que decirnos. Pero yo sé que cuando tiemblas no es de frío sino de amor. Y que si tus manos me rozan y tus ojos me miran, tú me besas en el cuello en lugar de en los labios porque los labios son cosas de enamorados y tú no te enamoras y tampoco te entregas. Porque tú eres de todo bajo control. De follar despacio, en silencio y con preservativo. Orgulloso e incomprensible. Tu mente es un muro completamente cerrado con el que me choco una y otra vez. Y si tú no me hablas yo no te entiendo. Pero lo cierto es que nosotros somos más de silencio y de la procesión va por dentro. Pero también es cierto que nuestros cuerpos se entienden cuando están desnudos, y eso es más importante que todas las conversaciones que nunca tendremos.
jueves, 14 de febrero de 2013
He perdido el tiempo, la calma, la vida, las cosquillas y el abrigo. He tardado años y siglos y días y un tiempo incontable en olvidar, en comprender y asimilar. Sólo ha faltado la mitad de lo que he necesitado, y he necesitado el doble de lo que quería. Pero te quería. Y eso es algo tan grande como que el mundo es mundo y que vida sólo hay una. Tan grande como flotar en medio del universo y girar sobre uno mismo y alrededor de una órbita. Quererte ha sido gigante. Y el gigante has sido tú. Inmenso en mi vida, en mis días.. inmerso. Y ya no sé si es tiempo de olvidar, de recordar o de volver a empezar. Que lo mío nunca ha sido decidir ni elegir. Y que me pasaría las horas pensando. Pensando en mí y en ti y en los dos y en las noches en los coches, los abrazos del portal, el subir por el balcón.. Dejarte entrar, pasar, jugar, rodar y marchar. Quererte ha sido como la vida, como el mundo, como la humanidad, como el amor. Las dos caras de la moneda. Impresionante. Increíble..
Y doloroso. Muy doloroso.
Y doloroso. Muy doloroso.
miércoles, 2 de enero de 2013
¿Cómo me siento? Es como si tu mano agarrara mi corazón. Sin soltarlo. Bien fuerte. Estrujándolo. Retorciéndolo. Dándole vueltas y más vueltas. Dejándolo sin oxígeno. Impidiéndole respirar. Torturándolo y quitándole la vida poco a poco. Segundo a segundo.
¿Aun no lo entiendes? Está en tus manos. Es tuyo desde hace tiempo. Y tú sigues cerrando los puños. Apretando. Asfixiando. Ahogándolo. Y ahogándome.
Ya no aguanto más. Quiero que desaparezca esta sensación, que desaparezca el corazón o que desaparezcas tú. No hay más opciones, y no sé si tengo control sobre alguna de ellas.
Pero tú sí. Puedes terminar de destrozarme. Aprieta del todo. Déjame sin alma. Es lo mínimo que puedes hacer después de años de tortura. Termina con esto. Pon punto y final de un sólo golpe y cierra la mano por última vez. No te volveré a ver.
¿Aun no lo entiendes? Está en tus manos. Es tuyo desde hace tiempo. Y tú sigues cerrando los puños. Apretando. Asfixiando. Ahogándolo. Y ahogándome.
Ya no aguanto más. Quiero que desaparezca esta sensación, que desaparezca el corazón o que desaparezcas tú. No hay más opciones, y no sé si tengo control sobre alguna de ellas.
Pero tú sí. Puedes terminar de destrozarme. Aprieta del todo. Déjame sin alma. Es lo mínimo que puedes hacer después de años de tortura. Termina con esto. Pon punto y final de un sólo golpe y cierra la mano por última vez. No te volveré a ver.
martes, 11 de diciembre de 2012
Ya no te odio. No siento rencor. Tampoco rabia.. Ya no. Únicamente quiero que desaparezcas. No quiero verte a mi alrededor. No quiero escucharte. No quiero mirar tu cara entre el resto de la gente. Quiero que dejes de existir para mi. No quiero ver tu sonrisa ni que estés presente. No quiero recordarte, no quiero pensar en ti. Sólo quiero desterrarte de mi memoria y enterrarte, como si nunca te hubiera conocido.
Quiero olvidarme de que existen unos besos que sólo se dan con tus labios.
No te deseo lo peor, pero tampoco lo mejor. Quiero que pases por lo que yo he pasado. Que encuentres a alguien que te trate como tú.Y que, pasado un tiempo, caigas en la cuenta de que perdiste lo único que te podía hacer sentir bien.
Quiero olvidarme de que existen unos besos que sólo se dan con tus labios.
No te deseo lo peor, pero tampoco lo mejor. Quiero que pases por lo que yo he pasado. Que encuentres a alguien que te trate como tú.Y que, pasado un tiempo, caigas en la cuenta de que perdiste lo único que te podía hacer sentir bien.
jueves, 6 de diciembre de 2012
La prisa mata.
Todos los días veo pasar a la misma gente, a la misma hora y con la misma prisa. Yo no tengo prisa. Sólo observo desde mi ventana mientras me tomo el café. Veo pasar al chico de la bici, a los chicos que van a clase, a niños que van con sus padres, a la chica que espera el autobús, siempre mirando el reloj. . A los chavales que fuman alejados de la puerta del instituto, a chicos hablando con profesor, profesor que llega con alumna…
Pero hoy, algo ha cambiado. La chica que espera el autobús, al salir de su casa se ha encontrado con que el ascensor no funcionaba y, casualmente, al bajar por las escaleras se ha cruzado con una vecina anciana que subía cargada y no le ha quedado otra opción que ayudarle con las bolsas. Así que por este pequeño contratiempo ha llegado un minuto más tarde y tan sólo por un minuto ha perdido el autobús.
Casualmente, hoy, el chico de la bici se ha quedado dormido y ha pasado un poco más tarde. Justo a tiempo para ver como la chica del autobús saltaba desde el puente.
Era eso o llegar tarde al trabajo. . La hubieran matado de todas formas.
Pero hoy, algo ha cambiado. La chica que espera el autobús, al salir de su casa se ha encontrado con que el ascensor no funcionaba y, casualmente, al bajar por las escaleras se ha cruzado con una vecina anciana que subía cargada y no le ha quedado otra opción que ayudarle con las bolsas. Así que por este pequeño contratiempo ha llegado un minuto más tarde y tan sólo por un minuto ha perdido el autobús.
Casualmente, hoy, el chico de la bici se ha quedado dormido y ha pasado un poco más tarde. Justo a tiempo para ver como la chica del autobús saltaba desde el puente.
Era eso o llegar tarde al trabajo. . La hubieran matado de todas formas.
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